EL AMOR Y SUS REACCIONES QUÍMICAS.

El amor, aunque no suene “especialmente romántico”, no deja de ser una asociación de reacciones químicas, ligadas a otros estímulos como alimentación, actividad sexual “o aficiones similares”. Este tipo de reacciones o procesos quimicos tiene una función determinada, según las opiniones de algunos expertos, no nos enamoramos “para que nos sintamos bien por ser el centro del universo” sino para procrear.  Las endorfinas son unas hormonas que actuan como neurotransmisores (Un neurotransmisor es una biomolécula que transmite información de una neurona a otra neurona consecutiva, unidas mediante una sinapsis.)  y aumetan los momentos más agradables,felices y placenteros de nuestra vida. Y es que a pesar de la gran cantidad de corazones en sus distintos formatos que se regalaran este san valentin,no dejará de ser todo una farsa,ya que los sentimientos no se generan en el corazon,sino en el cerebro.

 LAS FASES DEL AMOR.

Nos enamoramos paso a paso, en cuatro fases distintas:

-Primera fase: reconocemos en la pareja actitudes, virtudes y otros elementos clave que responden a la frase “me parece atractivo”.

-Segunda fase: “es el momento de las fantasías enloquecidas”, en el que atribuimos cualidades extraordinarias a nuestra pareja debido al bienestar endorfínico que nos produce su cercanía

-Tercera y cuarta fase: en las dos últimas etapas hay más trato y actividades en común, y se crea un vínculo emocional y sexual, con una segregación importante de la feniletilamina, que también aparece en el chocolate, de ahí que no sea casual que se considere a este dulce como a un sustitutivo del sexo.

El amor es una droga, quienes comparan el amor con una droga no carecen de razón, es precisamente cuando deja de segregarse esta sustancia cuando surgen los problemas, y es que las endorfinas (La endorfina podrían llamarse la molécula de la felicidad, porque son las que permiten a las personas disfrutar de la vida, sentirse atraidos por muchas cosas y dobresalior con facilidad de las crisis personales sin demasiadas cicatrices emocionales.), junto con las apomorfinas, son las hormonas que inducen a la adicción.  Se considera que las relaciones no tienen por qué terminar una vez que acabe el amor romántico, a pesar de que esta sensación sea “sumamente adictiva”. Y es aquí donde los poetas románticos tienen cierta culpa de los problemas de pareja de hoy en día, “hasta el XIX nadie se casaba por amor, sino por intereses, mientras que el amor se reservaba para los amantes”.

Bibliografía:

http://www.wordreference.com/

https://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada

http://www.muyinteresante.es/

Karen Lorente,Andrea Vera y Alicia muñoz.

EL EFECTO PLACEBO

Aunque nos parezca increíble una persona puede autosugestionarse inducida por factores externos como puede ser un ambiente acogedor, unas palabras agradables o la confianza en el personal médico o paramédico, hasta llegar a producir un efecto sobre ésta. Esto es lo que se denomina comunmente el efecto placebo (del latín placēbō, “complaceré”)

Existen muchos ejemplos sorprendentes de tal efecto en distintas situaciones. Por ejemplo, en un estudio en Suecia sobre el uso de marcapasos , los investigadores distribuyeron de manera aleatoria a 81 pacientes a dos grupos de 40 y 41  respectivamente. A unon grupo le aplicaron el marcapaso y lo mantendrían apagado, pero sin decírselo a los pacientes. Al otro grupo sí le encenderían el marcapasos. Los resultados sorprenden no tanto porque demostraron que el marcapasos encendido es mejor que el apagado, sino porque que los pacientes que tenían el marcapasos en “OFF” reportaron durante ese período una mejoría en dolores de pecho.

Nosotros opinamos que se debería impertir mas tiempo en este campo de la salud ya que podria resultar beneficioso.

Nuestras experiencias están influidas por nuestras
expectativas de lo que experimentaremos
.
Irving Kirsch

“La expectativa, es decir, lo que esperamos que suceda, influye en el desarrollo de nuestra enfermedad, provocando incluso que los síntomas desaparezcan o que surjan otros nuevos”, según el neurólogo alemán Magnus Heier.

JARA VÁZQUEZ MORGADO

ALEJANDRO LAZARE LOPERA

LAURA GODOY CACHO

HIPNOSIS ¿REALIDAD O FICCION?

La hipnosis es el estado de inconsciencia semejante al sueño que se logra por sugestión y que se caracteriza por la sumisión de la voluntad de la persona a las órdenes de quien se lo ha provocado.

En algunas mentes, esta palabra es la llave de una vieja y chirriante puerta que conduce a un mundo mágico-esotérico. A otras, las trasporta a un escenario donde un ridículo voluntario imita a una gallina o se come una cebolla como si estuviera degustando una deliciosa manzana. Muy lejos de estas visiones, los científicos consideran la hipnosis como un fenómeno psicológico que se estudia dentro de los laboratorios. Y para los profesionales de la salud es una técnica que puede aumentar la efectividad de muchas terapias.

Ya en el siglo XIX y principios del XX se llevaron a cabo diversos experimentos para clarificar si la hipnosis era real o no. Pero los experimentos no se realizaron en condiciones bien controladas, y suscitaron más preguntas que respuestas. No fue hasta mediados de los 1960 cuando los psicólogos de la Universidad de Pensilvania Martin Orne y Fredrick Evans decidieron poner toda la carne en el asador.

En los ensayos, solicitaron a un grupo de personas especialmente sugestionable que cogieran una serpiente venenosa capaz de matar a una persona con su mordedura. Los participantes intentaron cogerla (aunque los investigadores habían dispuesto un cristal transparente para que eso no fuera posible y no acabar con la vida de nadie). Es decir, a primera vista parecía que los sometidos a trance eran capaces incluso de seguir órdenes aunque esas órdenes pudiesen matarles.

Sin embargo, los experimentadores diseñaron una segunda etapa del estudio aún más ingeniosa para verificar que esto era así. Escogieron a un grupo de personas nada sugestionables y les propusieron fingir que estaban en trance. Los resultados fueron muy parecidos. La gente obedecía órdenes. La cuestión era que nadie, en trance o no, creía realmente que en un experimento iban a permitirle coger una serpiente realmente venenosa. Es decir, todos sabían que no corrían peligro en realidad.

El ensayo, pues, no reunía las condiciones adecuadas. Sin embargo, las comisiones de ética universitaria no permiten que los participantes se expongan a situaciones que impliquen un riesgo real. ¿Cómo solucionarlo? Los investigadores se fijaron entonces en estudios más antiguos, realizados entre el siglo XIX y el XX, concretamente los realizados por Jules Liegeois. Al acabar la demostración, al parecer, un grupo de estudiantes de medicina un poco revoltosos le pidieron a la voluntaria, todavía en trance, que se quitara la ropa para ellos. La mujer no se desnudó.

Los expertos en hipnosis opinan que ésta depende de la capacidad de disociación de cada uno.

¿Te lo crees?

Mucha gente no confía en este método, ya que no creen en esa capacidad de la mente humana. Personalmente, creemos en esta técnica de la hipnosis.

http://www.xatakaciencia.com/psicologia/hipnosis-ciencia-o-pseudociencia

Jara Vazquez Morgado, Laura Godoy Cacho, Alejandro Lázare Lopera