Huracanes en Estados Unidos

ORIGEN DE LOS NOMBRES

Cada año se prepara una lista con los nombres que recibirán los huracanes que se vayan sucediendo a lo largo de la temporada. Estas listas, que se repiten cada 6 años, incluyen un nombre por cada letra del alfabeto y alternan nombres masculinos con femeninos. El uso de este procedimiento se debe a la precisión y facilidad que supone para la comunicación escrita y hablada el usar nombres de personas en lugar de otras denominaciones que se utilizaban antes.

Y es que durante muchos siglos, el bautismo de los huracanes quedaba determinado por el santo del día en que manifestaban su poder de destrucción en una zona concreta. Así, en 1825, el huracán de Santa Ana sería recordado por azotar Puerto Rico el 26 de julio.

A finales del siglo XIX, el meteorólogo australiano Clement L. Wragge fue el primero en referirse a huracanes utilizando nombres propios de mujeres. Para ello se servía de nombres bíblicos. Ya en 1953, en los Estados Unidos se decidió identificar a las tormentas con nombres de mujer. Con ello se abandonaba la tradición de nombrarlas mediante el alfabeto fonético. Más tarde, en 1978, comenzaron a incluirse también nombres de hombres a las tormentas del Pacífico Norte Oriental. La unificación vendría cuando un año más tarde, la Organización Meteorológica Mundial y el Servicio Meteorológico de Estados Unidos, decidieron alternar nombres de hombres y mujeres para el nombramiento de tormentas. Cada zona del planeta que sufre huracanes, ciclones o tormentas tropicales tiene su propia lista de nombres.

En algunas ocasiones, cuando un huracán resulta especialmente destructivo, su nombre es retirado y sustituido en la lista por uno que empieza por la misma letra. Cualquier país que se vea gravemente afectado por un huracán tiene la posibilidad de solicitar la retirada de su nombre. De esa forma, ese nombre no podrá ser utilizado durante al menos los 10 años siguientes para evitar confusiones.

HURACANES MAS DEVASTADORES

Varios huracanes partieron desde Centroamérica y el Caribe hacia Estados Unidos en los últimos años dejando a su paso efectos devastadores. Estos fueron los que dejaron una mayor huella.

Septiembre de 2010

El huracán “Earl”, con vientos de hasta 230 kilómetros por segundo, sacudió la costa este norteamericana. En varios Estados se elevó el nivel de emergencia, que en Carolina del Norte llegó incluso a alarma ante catástrofes. No obstante, la tormenta se debilitó y apenas causó daños graves salvo en Canadá, donde murió una persona.

Septiembre de 2008

Después de devastar Haití y Cuba, el huracán “Ike” se dirigió con vientos de más de 170 kilómetros por segundo a la costa texana del Golfo. Según la reaseguradora Munich Re, murieron en total 170 personas. Los daños totales se fijaron en unos 38.000 millones de dólares.

Agosto de 2008

Después de que ‘Gustav’ causara la muerte a más de 80 personas en la República Dominicana, Haití y Jamaica, alcanzó Cuba con unos vientos de hasta 230 kilómetros por segundo. En Estados Unidos es evacuada de emergencia la ciudad de Nueva Orleans, que finalmente no resultó muy dañada. En total perdieron la vida más de 100 personas, de ellas ocho en el sur de Estados Unidos. Se calcula que los daños ascendieron a unos 5.000 millones de dólares.

Octubre de 2005

‘Wilma’ obligó a más de 600.000 personas en el noroeste de Cuba a abandonar sus casas. La tormenta también afectó a Haití, Jamaica, México, las Bahamas y al estado norteamericano de Florida. Según Munich Re, murieron 40 personas y los daños totales ascendieron a 22.000 millones de dólares.

Septiembre de 2005

‘Rita’ tocó suelo estadounidense en la frontera entre Texas y Louisiana, con vientos de hasta 200 kilómetros por segundo. La tormenta provocó una marea alta de hasta seis metros. Alrededor de 1,3 millones de personas tuvieron que abandonar esta región costera, y al menos 119 perdieron la vida.

Agosto de 2005

‘Katrina’ se ensañó con los estados norteamericanos de Louisiana, Mississippi, Florida, Georgia y Alabama, y mató a más de 1.800 personas. La ciudad de Nueva Orleans quedó destrozada. Aproximadamente 1,3 millones de personas a lo largo de la costa del Golfo estadounidense perdieron sus posesiones. Con unos daños totales de 125.000 millones de dólares, “Katrina” es hasta la fecha la tormenta más devastadora.

TODOS LOS HURACANES

Y estos son los todos los huracanes que han arrasado Estados Unidos desde 1858 (huracám de San Diego) hasta el más reciente en 2014 (huracán Arthur):

Tormenta tropical Alberto (2006),Tormenta tropical Alberto (1994),Huracán Alex (2004),Huracán Allen,Tormenta tropical Arlene (2005),Huracán Baker (1950),Tormenta tropical Barry (2007),Tormenta tropical Beryl (2006),Tormenta tropical Beryl (1988),Tormenta tropical Beryl (1994),Tormenta tropical Bonnie (2004),Tormenta tropical Brenda (1960),Huracán Charley (2004),Tormenta tropical Chris (1988),Huracán Cindy (2005),Tormenta tropical Danielle (1980),Huracán Dennis (2005),Huracán Donna,

Huracán Emily (2005),Huracán Ethel (1960),Huracán Florence (2000)

Huracán Frances,Huracán de Galveston (1900),Huracán de Galveston (1915),Huracán Gilbert,Huracán Ginger,Huracán Gordon (1994),Huracán Gordon (2000),Gran Huracán de,Nueva Inglaterra de (1938),Huracán Gustav (2008),Huracán Hanna (2008),Huracán Arthur (2014),Huracán de Cuba de (1910),Huracán de Cuba de (1924),Huracán Earl (2010),Huracán Georges,Huracán Hugo,Huracán Iniki,Huracán Irene (2011),Huracán Isaac (2012),Huracán Joaquín,Huracán Katia (2011),Huracán Sandy,Huracán Ike,Huracán Ioke,Huracán Irene (2005),Huracán Isabel,Huracán Iván,Huracán Jeanne (1980),Huracán Katrina,Huracán Katrina (1981),Huracán King,Tormenta tropical de Long Beach de (1939),Huracán Mitch,Huracán Noel (2007),Huracán Rita,Huracán de San Diego(1858),Huracán San Felipe II,Tormenta tropical Andrea (2013),Tormenta tropical Beryl (2012),Tormenta tropical Debby (2012)Huracán Wilma.

Huracán Isaac.
Realizado por Adrián Marín y César Martín.
Bibliografía:
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La inflación del mercado

¿QUÉ ES LA INFLACIÓN?

En economía, la inflación es el aumento sostenido y generalizado del nivel de precios de bienes y servicios, medido frente a un poder adquisitivo estable. Se define también como la caída en el valor de mercado o del poder adquisitivo de una moneda en una economía en particular, lo que se diferencia de la devaluación, dado que esta última se refiere a la caída en el valor de la moneda de un país en relación con otra moneda cotizada en los mercados internacionales, como el dólar estadounidense, el euro o el yen.
También la inflación es la continua y persistente subida del nivel general de precios; se mide mediante un índice del coste de diversos bienes y servicios. Los aumentos reiterados de los precios erosionan el poder adquisitivo del dinero y de los demás activos financieros que tienen valores fijos, creando así serias distorsiones económicas e incertidumbre. La inflación es un fenómeno que se produce cuando las presiones económicas actuales y la anticipación de los acontecimientos futuros hacen que la demanda de bienes y servicios sea superior a la oferta disponible de dichos bienes y servicios a los precios actuales, o cuando la oferta disponible está limitada por una escasa productividad o por restricciones del mercado. Estos aumentos persistentes de los precios estaban históricamente vinculados a las guerras, hambrunas, inestabilidades políticas y otros hechos concretos.
Es un desequilibrio económico caracterizado por la subida general de los precios y provocado por la excesiva emisión de billetes de banco, un déficit presupuestario o por falta de adecuación entre la oferta y la demanda.
La inflación es la presencia en la circulación de una gran cantidad de papel moneda que rebasa las necesidades de la circulación de mercancías o que sobrepasa a la cantidad de oro que lo respalda.
La inflación se puede dar porque el Estado financia su gasto público a través de la creación (emisión de dinero, que al no tener respaldo pierde valor y por lo tanto disminuye su poder adquisitivo de la gente, se tiene que pagar más dinero por las mismas cosas. Se rompe el equilibrio para que la producción circule normalmente, hay un exceso de circulante en relación con la producción.

TIPOS DE INFLACIÓN

Cuando la subida de los precios sigue una tendencia gradual y lenta, con una media anual de unos pocos puntos porcentuales, no se considera que la inflación sea una amenaza seria para el progreso económico y social. Puede incluso llegar a estimular la actividad económica: la sensación de que la renta personal está creciendo por encima de la productividad puede estimular el consumo; la inversión en la compra de viviendas puede aumentar, al anticiparse la apreciación futura de los precios; la inversión de las empresas de negocios en fábricas y maquinaria puede crecer, puesto que los precios aumentan por encima de los costes, y los individuos, las empresas y los gobiernos que piden prestado descubren que pagarán los préstamos con dinero que tendrá un menor poder adquisitivo, por lo que tendrán un mayor incentivo para pedir dinero prestado.
Más preocupante resulta el crecimiento de la inflación cuando implica mayores subidas de precios, con medias anuales entre el 10 y el 30% en algunos países industrializados, e incluso del cien por cien en algunos países en vías de desarrollo. La inflación crónica tiende a perpetuarse, aumentando aún más a medida que las distorsiones económicas y las expectativas pesimistas se van acumulando. Para hacer frente a esta inflación crónica se frenan las actividades normales de la economía: los consumidores compran bienes y servicios para evitar los precios futuros; la especulación sobre la propiedad aumenta; las empresas se centran en inversiones a corto plazo; los incentivos para ahorrar, adquirir pólizas de seguros, planes de pensiones o bonos a largo plazo son menores, puesto que la inflación erosiona su rentabilidad futura; los gobiernos aumentan sus gastos corrientes anticipándose a menores ingresos en el futuro; los países que dependen de sus exportaciones pierden ventajas competitivas en el comercio internacional, lo que les obliga a emprender medidas proteccionistas y controles de la unidad monetaria arbitrarios.
Bajo su forma más extrema, los aumentos persistentes de los precios pueden convertirse en lo que se denomina hiperinflación, provocando la crisis de todo el sistema económico. La hiperinflación que se produjo en Alemania tras la I Guerra Mundial, por ejemplo, provocó que la cantidad de dinero en circulación aumentara más de siete mil millones de veces, y que los precios se multiplicaran por más de diez mil millones en 16 meses antes de noviembre de 1923. Otros ejemplos de hiperinflación son los fenómenos producidos en Estados Unidos y en Francia a finales del siglo XVIII; en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y en Austria tras la I Guerra Mundial; en Hungría, China y Grecia tras la II Guerra Mundial; y en algunos países en vías de desarrollo en las últimas décadas del siglo XX. Esta situación fue particularmente intensa en algunos países de América Latina, como México, Argentina o Brasil, a partir de la década de 1960.
Cuando se produce una hiperinflación, el crecimiento del dinero y de los créditos aumenta de forma explosiva, destruyendo los vínculos con los activos reales y obligando a volver a complejos acuerdos de trueque. A medida que los gobiernos intentan hacer frente a los pagos de los programas de gasto incrementados, expandiendo la demanda, la financiación inflacionista del déficit presupuestario distorsiona la estabilidad económica, social y política.
Una forma de inflación con relevancia histórica fue la que se produjo en la época del bimetalismo y del patrón oro que consistía en la deflación monetaria cuando el gobernante reducía la cantidad de metal precioso que llevaban las monedas. Esta actuación permitía asegurar al Estado beneficios a corto plazo, puesto que éste podía utilizar la misma cantidad de metales preciosos para acuñar más monedas, pero, a largo plazo, esto aumentaba el nivel general de precios debido a la ley de Gresham según la cual ‘el dinero malo desplaza al bueno’. Estas deflaciones monetarias solían deberse a los esfuerzos bélicos de los gobiernos, lo cual explica parcialmente la correlación de la inflación con la inestabilidad política. La entrada de plata proveniente del Nuevo Mundo en Europa en el siglo XVI también se asocia con los aumentos graduales de los precios en aquella época, cuando el valor de los metales preciosos tendía a disminuir. Esta teoría, sin embargo, no es aceptada de forma general. En la actualidad, los gobiernos hacen lo mismo cuando emiten más dinero del necesario, o cuando, de cualquier otra forma, modifican el valor del dinero.
· Inflación moderada.
Se caracteriza por una lenta subida de los precios. Clasificamos entonces, con arbitrariedad, las tasas anuales de inflación de un dígito. Cuando los precios son relativamente estables, el público confía en el dinero. De esta manera lo mantiene en efectivo porque dentro de un cierto tiempo (mes, año), tendrá casi el mismo valor que hoy.
Comienza a firmar contratos a largo plazo expresados en términos monetarios, ya que confía en que el nivel de precios no se haya distanciado demasiado del valor del bien que vende o que compra.
No le preocupa o no le interesa tratar de invertir su riqueza en activos “reales” en lugar de activos monetarios y de papel ya que piensa que sus activos monetarios conservarán su valor real.
· Inflación galopante.
Es una inflación que tiene dos o tres dígitos, que oscila entre el 20, el 100 o el 200 % al año.
Dentro del extremo inferior del conjunto encontramos países industriales avanzados, caso de Italia. Otros países, como los latinoamericanos, Argentina y Brasil, muestran en la década de los setenta y en la de los ochenta, tasas de inflación entre el 50 y el 700 %.
Cuando la inflación galopante arraiga, se producen graves distorsiones económicas. Generalmente, la mayoría de los contratos se ligan a un índice de precios o a una moneda extranjera (dólar); por ello, el dinero pierde su valor muy deprisa y los tipos de interés pueden ser de 50 ó 100 % al año.
Entonces, el público no tiene más que la cantidad de dinero mínima indispensable para realizar las transacciones diarias.
Los mercados financieros desaparecen y los fondos no suelen asignarse por medio de los tipos de interés, sino por medio del racionamiento. La población recoge bienes, compra viviendas y no presta dinero a unos tipos de interés nominales bajos.
Es extraño ver que las economías que tienen una inflación anual del 200 % consigan sobrevivir a pesar del mal funcionamiento del sistema de precios. Por el contrario, estas economías tienden a generar grandes distorsiones económicas, debido a que sus ciudadanos invierten en otros países y la inversión interior desaparece.
· Hiperinflación.
Aunque parezca que las economías sobreviven con la inflación galopante, el concepto de la hiperinflación se afianza como una tercera división. Decimos que esta se produce cuando los precios crecen a tasas superiores al 100 % anual. Al ocurrir esto, los individuos tratan de desprenderse del dinero líquido de que disponen antes de que los precios crezcan más y hagan que el dinero líquido de que disponen antes de que los precios crezcan más y hagan que el dinero pierda aún más valor. Todo este fenómeno es conocido como la huída del dinero y consiste en la reducción de los saldos reales poseídos por los individuos, ya que la inflación encarece la posesión del dinero.
No se puede decir nada bueno de una economía de mercado en la que los precios suben un millón o incluso un billón % al año.
Las hiperinflaciones se consideran como algo extremo y vienen asociadas a guerras, consecuencias de dichas guerras, revoluciones, etc.
Hoy en día todo escasea, menos el dinero. Los precios son caóticos y la producción está desorganizada.
Todo el mundo tiende a acaparar cosas y a tratar de deshacerse del papel moneda “malo” que desplaza de la circulación al dinero metálico “bueno”. Con ello, llegan de nuevo los inconvenientes del trueque. La hiperinflación más documentada se produjo en Alemania durante el periodo posterior a la primera Guerra Mundial (1.922-1.923). En ella el gobierno puso en marcha la emisión de dinero, elevando los precios y el dinero a grandes niveles. Consecuencia de esto fue, que el dinero que una persona tenía en 1.922 queda apenas sin valor en 1.923. Algunos estudios han encontrado varios rasgos comunes en las hiperinflaciones:
· Primero, la demanda real de dinero disminuye radicalmente. Como consecuencia de esto, los precios crecen en un 29’72 %, es decir, en la trigésima parte del nivel existente anteriormente. Se intenta deshacerse del dinero para no sufrir su pérdida de valor,
· Segundo, los precios relativos se vuelven muy inestables. Normalmente, los salarios reales sólo varían al mes un punto porcentual o menos. Pero en esa época, los salarios reales variaron en un tercio al mes (aumentando o disminuyendo).
Esta variación de los precios relativos y de los salarios reales muestra con claridad el elevado costo de la inflación. Finalizando, la hiperinflación produce los efectos más profundos en la distribución de la riqueza

CAUSAS DE LA INFLACIÓN

La inflación de demanda es aquel fenómeno que ocurre cuando la demanda excede a la oferta, forzando el aumento de los precios y de los salarios, así como el coste de los materiales, los costes de funcionamiento y los financieros. La inflación de costes se produce cuando los precios aumentan para poder hacer frente a los costes totales manteniendo los márgenes de beneficios. Se puede generar una espiral inflacionista cuando las instituciones y los grupos de presión reaccionan ante cada nueva subida de precios. Se producirá una deflación cuando se consiga revertir la espiral inflacionista.
Existen diferentes explicaciones sobre las causas de la inflación. De hecho parece que existen diversos tipos de procesos económicos diferentes que producen inflación, y esa es una de las causas por las cuales existen diversas explicaciones: cada explicación trata de dar cuenta de un proceso generador de inflación diferente, aunque no existe una teoría unificada que integre todos los procesos. De hecho se han señalado que existen al menos tres tipos de inflación:
Inflación de demanda, la inflación de demanda es aquel fenómeno que ocurre cuando la demanda excede a la oferta, forzando el aumento de los precios y de los salarios, así como el coste de los materiales, los costes de funcionamiento y los financieros. También cuando la demanda general de bienes se incrementa, sin que el sector productivo haya tenido tiempo de adaptar la cantidad de bienes producidos a la demanda existente.

Inflación de costes, se produce cuando los precios aumentan para poder hacer frente a los costes totales manteniendo los márgenes de beneficios. Se puede generar una espiral inflacionista cuando las instituciones y los grupos de presión reaccionan ante cada nueva subida de precios. También cuando el coste de la mano de obra o las materias primas se encarece, y en un intento de mantener la tasa de beneficio los productores incrementan los precios.

Inflación auto construida, ligada al hecho de que los agentes prevén aumentos futuros de precios y ajustan su conducta actual a esa previsión futura.

TEORÍAS SOBRE LA INFLACIÓN

Teoría monetaria
Uno de los esquemas explicativos más aceptados sobre la causa de la inflación es la que indica simplemente que la inflación la promueve la expansión de la masa monetaria a una tasa superior a la expansión de la economía. De acuerdo a esta teoría la fórmula para determinar el precio general de bienes de consumo viene dado por:
Donde:
es el precio de los bienes de consumo;
es el monto que representa la demanda agregada por bienes y servicios; y
representa el suministro agregado de bienes de consumo.
En otras palabras, los precios subirán si el agregado de suministro de bienes baja en relación a la demanda agregada por dichos bienes. Siguiendo esta teoría la demanda agregada está basada principalmente en el monto total de dinero existente en una economía, lo que se traduce en que: al incrementarse la masa monetaria, la demanda por bienes aumenta y si esta no viene acompañada en un incremento en la oferta de bienes, la inflación surge.
Existe otra teoría que relaciona a la inflación con el incremento en la masa monetaria sobre la demanda por dinero lo cual significaría que “la inflación es siempre un fenómeno monetario” tal como lo afirma Milton Friedman. Siguiendo esta línea de pensamiento, el control de la inflación descansa en la prudencia fiscal y monetaria; es decir el gobierno debe asegurarse que no sea muy fácil obtener préstamos, ni tampoco debe endeudarse él mismo significativamente. Por tanto este enfoque resalta la importancia de controlar los déficits fiscales y las tasas de interés, así como la productividad de la economía.Teoría neokeynesiana
De acuerdo a esta teoría existen tres tipos de inflación de acuerdo a lo que Robert J. Gordon denomina “el modelo del triángulo”.
La inflación en función a la demanda por incremento del PNB y una baja tasa de desempleo, o lo que denomina la “curva de Phillips”.
La inflación originada por el aumento en los costos, como podría ser el aumento en los precios del petróleo.
Inflación generada por las mismas expectativas de inflación, lo cual genera un círculo vicioso. Esto es típico en países con alta inflación donde los trabajadores pugnan por aumentos de salarios para contrarrestar los efectos inflacionarios, lo cual da pie al aumento en los precios por parte de los empresarios al consumidor, originando un círculo vicioso de inflación.
Cualquiera de estos tipos de inflación puede darse en forma combinada para originar la inflación de un país. Sin embargo las dos primeras mantenidas por un período sustancial de tiempo dan origen a la tercera. En otras palabras una inflación persistente originada por elementos monetarios o de costos da lugar a una inflación de expectativas.
De estas tres, la tercera es la más dañina y difícil de controlar, pues se traduce en una mente colectiva que acepta que la inflación es un elemento natural en la economía del país. En este tipo de inflación entra en juego otro elemento, que es la especulación que se produce cuando el empresario o el oferente de bienes y servicios incrementa sus precios en anticipación a una pérdida de valor de la moneda en un futuro o aprovecha el fenómeno de la inflación para aumentar sus ganancias desmesuradamente.
Teoría del “supply-side”
Esta teoría afirma que la inflación se produce cuando el incremento en la masa monetaria excede la demanda de dinero. El valor de la moneda, entonces, está determinada por estos dos factores. La inflación en los años 1970 en EE.UU. se ve como causada por el incremento en la masa monetaria que ocurrió tras la salida de este país de los acuerdos de Bretton Woods, que sujetaba el valor de la moneda al patrón oro. Según esta teoría el incremento en la masa monetaria no tiene efectos inflacionarios en la medida que la demanda de dinero aumente proporcionalmente.
Esta teoría explicaría la baja en la tasa de inflación en los años 1980 en EE.UU. debido a la expansión económica que se produjo a raíz de la reducción en los impuestos. Se explica esto indicando que una expansión en la economía origina un incremento en la demanda de dinero, lo cual contrarresta el efecto inflacionario que normalmente conlleva el aumento en la masa monetaria.

COMO PARAR LA INFLACIÓN

Se han sugerido diferentes métodos para parar la inflación. Los Bancos Centrales pueden influir significativamente en este sentido fijando la tasa de interés y controlando la masa monetaria. Las tasas de interés altas, que reducen el crecimiento en la masa monetaria, son una forma tradicional de combatir la inflación. El lado negativo de esta política es que puede estancar el crecimiento en la economía y promover el desempleo, lo cual se puede observar actualmente en algunos países europeos.
Los propulsores de la teoría del “supply side” se inclinan por la fijación de la tasa de cambio de la moneda o reducción de las tasas de impuestos en un régimen de tasa de cambio flotante para fomentar la creación de capital y la reducción en el consumo.
Otro método es establecer control sobre los salarios y sobre los precios. Esto fue implantado por el gobierno de Nixon al principio de la década de los 70 con resultados negativos. En general, la mayor parte de los economistas coinciden en afirmar que los controles de precios son contraproducentes pues distorsionan el funcionamiento de una economía, dado que promueven la escasez de productos y servicios y disminuyen su calidad, entre otros.
Cualquier intento serio de combatir la inflación implicará dificultades y riesgos, siendo además un proceso largo porque las medidas restrictivas tienden a reducir la producción y el empleo antes de que se hagan patentes los beneficios. Por otra parte, las medidas fiscales y monetarias expansivas tienden a aumentar el nivel de actividad económica antes de que aumenten los precios. Estos riesgos económicos y políticos explican por qué predominan las políticas expansionistas.
Las medidas de estabilización anulan los efectos de la inflación y la deflación al restablecer el nivel normal de actividad económica. Para que sean efectivas, estas medidas tienen que ser permanentes y no solamente ajustes temporales que, a menudo, no consiguen más que agravar las variaciones cíclicas. El requisito indispensable para luchar contra la inflación implica que la cantidad de dinero y de créditos crezca a una tasa estable en función de las necesidades de crecimiento de la economía real y financiera. Los bancos centrales pueden determinar, a largo plazo, la disponibilidad de dinero y créditos controlando las reservas financieras necesarias, y con otro tipo de medidas. La restricción monetaria durante las recesiones cíclicas permite la recuperación financiera.
Sin embargo, las autoridades monetarias no pueden imponer la estabilidad económica si la inversión y el consumo privados siguen creando presiones inflacionistas o deflacionistas, o si el resto de la política económica entra en contradicción con la política monetaria anti-inflacionista. El gasto público y la política impositiva tienen que ser coherentes con la actuación monetaria con el fin de lograr estabilidad y evitar excesivas oscilaciones en la política económica.
Concretamente, los gobiernos tienen que financiar sus enormes déficit presupuestarios o bien pidiendo prestado o bien emitiendo dinero. Si se adopta esta última medida, las presiones inflacionistas aparecen inevitablemente. La única forma de lograr que las medidas de estabilización sean efectivas es manteniendo una política monetaria y fiscal estable y coordinada.
También es necesario emprender medidas desde el lado de la oferta para luchar contra la inflación y evitar los efectos de estancamiento económico debidos a la deflación. Entre las posibles medidas a tomar desde el lado de la oferta se encuentran las medidas incentivadoras del ahorro y la inversión; mayor gasto para el desarrollo y la aplicación de nuevas tecnologías; la mejora de las técnicas de gestión y de la productividad del trabajo a través de la educación y las prácticas laborales; mayores esfuerzos para mantener estable el valor de las materias primas y para desarrollar nuevos recursos; y la reducción de la excesiva regulación gubernamental.
Algunos analistas recomiendan la aplicación de políticas de rentas para luchar contra la inflación. Estas políticas abarcan desde las imposiciones gubernamentales sobre niveles de precios, salarios, rentas y tipos de interés hasta los incentivos fiscales, o simplemente recomendaciones hechas por el gobierno. Algunos afirman que la intervención del Gobierno podría complementar las principales medidas económicas monetarias y fiscales, pero los críticos de esta postura destacan la ineficiencia de los anteriores programas de control en los países desarrollados. Entra en lo posible que las futuras medidas de estabilización se basen en coordinar las políticas monetarias y fiscales, además de en aumentar los esfuerzos desde el lado de la oferta para mantener la productividad y desarrollar nuevas tecnologías.
Todos los temas relacionados con la inflación, la deflación y las políticas asociadas con estas problemáticas están adquiriendo mayor importancia debido a la creciente movilidad de la inversión y a la especulación de los mercados internacionales, que cada vez están más interrelacionados, sobre todo en las últimas décadas del siglo XX. Dado que las finanzas internacionales pueden cambiar el valor de una moneda en cuestión de minutos, o llevar a un país a la crisis económica, la gestión empresarial está adquiriendo un papel relevante a la hora de lograr la estabilidad económica.

PROCESOS DE LA INFLACIÓN

Proceso hiperinflacionario
Cuando la inflación desborda toda posibilidad de control y planeamiento económico, se desata lo que se conoce como proceso hiperinflacionario, en el cual la moneda pierde su propiedad de reserva de valor y de unidad de medida. Es un proceso de destrucción de la moneda. Se desata la estanflación (inflación con desempleo), y se hace imposible el cálculo y planeamiento económico, lo cual lleva a destruir la economía. Entre los procesos hiperinflacionarios más estudiados en el mundo se encuentra el caso alemán, el caso argentino y el caso ruso.
Estanflación
La estanflación indica el momento o coyuntura económica en que, dentro de una situación inflacionaria, se produce un estancamiento de la economía y el ritmo de la inflación no cede. Estanflación es un término que fue acuñado en 1965 por el entonces ministro de Finanzas británico, Ian McLeod quien, en un discurso ante el Parlamento en ese año, dijo: Ahora tenemos lo peor de ambos mundos: no sólo inflación por un lado o estancamiento por otro. Tenemos algo así como una estanflación. Estanflación combina los términos «recesión» e «inflación», es la situación económica que indica la simultaneidad del alza de precios, el aumento del desempleo y el estancamiento económico, entrando en una crisis o incluso recesión.
Deflación

La deflación es la caída generalizada del nivel de precios de bienes y servicios en una economía. Es el movimiento contrario a la inflación.
Esta situación económica en que los precios disminuyen es producida por una falta de demanda, y es mucho más peligrosa y temida por los Gobiernos que la inflación.
La deflación puede desencadenar un círculo vicioso: Los comerciantes tienen que vender sus productos para cubrir al menos sus costos fijos (entendiendo que el precio ya no alcanza para pagar los costes variables), por lo que bajan los precios. Con precios bajando de forma generalizada, la demanda se disminuye más, porque los consumidores entienden que no merece la pena comprar si mañana todo será todavía más barato.
En la inflación, sin embargo, ocurre todo lo contrario, dado que los consumidores prefieren comprar antes los bienes de larga duración, para anticiparse a subidas de precios.
Dado este círculo vicioso, la deflación se convierte en causa y efecto de la falta de circulación del dinero en la economía, porque todos prefieren retenerlo.
Al final, la economía se derrumba, dado que la industria no encuentra salida a sus productos y sólo consigue pérdidas

Desinflación

La desinflación es una etapa económica en que el crecimiento de los precios (inflación) se reduce pero no llega a ser cero o negativo (deflación). Se aplica también a una política pública que busque exactamente este efecto en la economía, ya sea por medio de medidas de política fiscal (aumento de impuestos o recaudación pública de otro tipo, disminución de gasto público) o de medidas de política monetaria (restricciones en la oferta monetaria, aumentos en el tipo de interés) que en todo caso serán moderadas, para no distorsionar los precios u obligarlos a descender.

El gol de Roberto Carlos

Un grupo de físicos se ha encargado de estudiar uno de los goles más espectaculares de la historia del fútbol para explicar que en ningún caso se debió a la casualidad. Se trata del lanzamiento de falta con el que Roberto Carlos dejó perplejo al guardameta francés Fabian Barthez en el año 1997, al conseguir una curva nunca vista antes en un disparo.

En estudio, publicado en el «New Journal of Physics» afirma que la antigua suposición de que el gol había sido una casualidad fantástica es incorrecta. Un equipo de científicos franceses ha desarrollado una ecuación para decribir la trayectoria del lanzamiento.

Su teoría confirma que se podría repetir un disparo similar en caso de conseguir un golpeo de balón con la fuerza necesaria, con el efecto preciso y, sobre todo, desde la suficiente distancia a la portería.

El brasileño Roberto Carlos anotó su golazo durante el partido inaugural del Torneo de Francia, una competición amistosa que se celebró en suelo galo antes de la Copa del Mundo de 1998.

Muchos expertos se refiere a ella como “el gol que desafió a la física”, pero esta investigación ha logrado una ecuación que describe su trayectoria con exactitud. “Hemos demostrado que la trayectoria de una esfera cuando gira al dársele efecto es una espiral”, explica el investigador principal, Christophe Clanet de la Escuela Politécnica de París.

El Doctor Clanet describe este camino como una “trayectoria en forma de concha de caracol”, en la que la curvatura aumenta a medida que la pelota se desplaza. El hecho de que Roberto Carlos chutase de una distancia de 35 metros, hizo que la mayor parte de la curva fuera visible.

Clanet y su colega David Quere se encontraban estudiando la trayectoria de las balas cuando hicieron este descubrimiento deportivo.

Su enfoque elimina los efectos de las turbulencias de aire y de la gravedad y han revelado la trayectoria puramente física de una esfera que gira sobre sí misma. “En un campo de fútbol real se puede ver algo parecido a esta espiral ideal, pero la gravedad lo modifica”, explicó el Doctor Clanet. “Sin embargo, si se chuta con la suficiente fuerza, como Roberto Carlos, se puede minimizar el efecto de la gravedad”.

Para los científicos, el aspecto crucial del maravilloso tanto del defensor brasileño fue la distancia que la pelota tuvo que recorrer hasta llegar a la portería de Barthez.

Y es que, como explica Clanet, “si esta distancia es pequeña sólo se ve la primera parte de la curva; pero si esa distancia es grande (como en el lanzamiento de Roberto Carlos) se ve el desarrollo de la curva y el conjunto de la trayectoria.”

100 anniversary of The Theory of General Relativity

In 1905, Albert Einstein determined that the laws of physics are the same for all non-accelerating observers, and that the speed of light in a vacuum was independent of the motion of all observers. This was the theory of special relativity. It introduced a new framework for all of physics and proposed new concepts of space and time.

Einstein then spent 10 years trying to include acceleration in the theory and published his theory of general relativity in 1915. In it, he determined that massive objects cause a distortion in space-time, which is felt as gravity.

The tug of gravity

Two objects exert a force of attraction on one another known as “gravity.” Sir Isaac Newton quantified the gravity between two objects when he formulated his three laws of motion. The force tugging between two bodies depends on how massive each one is and how far apart the two lie. Even as the center of the Earth is pulling you toward it (keeping you firmly lodged on the ground), your center of mass is pulling back at the Earth. But the more massive body barely feels the tug from you, while with your much smaller mass you find yourself firmly rooted thanks to that same force. Yet Newton’s laws assume that gravity is an innate force of an object that can act over a distance.

Albert Einstein, in his theory of special relativity, determined that the laws of physics are the same for all non-accelerating observers, and he showed that the speed of light within a vacuum is the same no matter the speed at which an observer travels. As a result, he found that space and time were interwoven into a single continuum known as space-time. Events that occur at the same time for one observer could occur at different times for another.

As he worked out the equations for his general theory of relativity, Einstein realized that massive objects caused a distortion in space-time. Imagine setting a large body in the center of a trampoline. The body would press down into the fabric, causing it to dimple. A marble rolled around the edge would spiral inward toward the body, pulled in much the same way that the gravity of a planet pulls at rocks in space.

 Experimental evidence

Although instruments can neither see nor measure space-time, several of the phenomena predicted by its warping have been confirmed.

 Einstein’s Cross is an example of gravitational lensing.
Credit: NASA and European Space Agency (ESA)

 

Gravitational lensing: Light around a massive object, such as a black hole, is bent, causing it to act as a lens for the things that lie behind it. Astronomers routinely use this method to study stars and galaxies behind massive objects.

Einstein’s Cross, a quasar in the Pegasus constellation, is an excellent example of gravitational lensing. The quasar is about 8 billion light-years from Earth, and sits behind a galaxy that is 400 million light-years away. Four images of the quasar appear around the galaxy because the intense gravity of the galaxy bends the light coming from the quasar.

Gravitational lensing can allow scientists to see some pretty cool things, but until recently, what they spotted around the lens has remained fairly static. However, since the light traveling around the lens takes a different path, each traveling over a different amount of time, scientists were able to observe a supernova occur four different times as it was magnified by a massive galaxy.

In another interesting observation, NASA’s Kepler telescope spotted a dead star, known as a white dwarf, orbiting a red dwarf in a binary system. Although the white dwarf is more massive, it has a far smaller radius than its companion.

“The technique is equivalent to spotting a flea on a light bulb 3,000 miles away, roughly the distance from Los Angeles to New York City,” Avi Shporer of the California Institute of Technology said in a statement.

Changes in the orbit of Mercury: The orbit of Mercury is shifting very gradually over time, due to the curvature of space-time around the massive sun. In a few billion years, it could even collide with Earth.

Frame-dragging of space-time around rotating bodies: The spin of a heavy object, such as Earth, should twist and distort the space-time around it. In 2004, NASA launched the Gravity Probe B (GP-B). The precisely calibrated satellite caused the axes of gyroscopes inside to drift very slightly over time, a result that coincided with Einstein’s theory.

“Imagine the Earth as if it were immersed in honey,” Gravity Probe-B principal investigator Francis Everitt, of Stanford University, said in a statement.

“As the planet rotates, the honey around it would swirl, and it’s the same with space and time. GP-B confirmed two of the most profound predictions of Einstein’s universe, having far-reaching implications across astrophysics research.”

Gravitational redshift: The electromagnetic radiation of an object is stretched out slightly inside a gravitational field. Think of the sound waves that emanate from a siren on an emergency vehicle; as the vehicle moves toward an observer, sound waves are compressed, but as it moves away, they are stretched out, or redshifted. Known as the Doppler Effect, the same phenomena occurs with waves of light at all frequencies. In 1959, two physicists, Robert Pound and Glen Rebka, shot gamma-rays of radioactive iron up the side of a tower at Harvard University and found them to be minutely less than their natural frequency due to distortions caused by gravity.

Gravitational waves: Violent events, such as the collision of two black holes, are thought to be able to create ripples in space-time known as gravitational waves. The Laser Interferometer Gravitational Wave Observatory (LIGO) is currently searching for the first signs of these tell-tale indicators.

In 2014, scientists announced that they had detected gravitational waves left over from the Big Bang using the Background Imaging of Cosmic Extragalactic Polarization (BICEP2) telescope in Antarctica. Such waves are thought to be embedded in the cosmic microwave background. However, further research revealed that their data was contaminated by dust in the line of sight.

“Searching for this unique record of the very early universe is as difficult as it is exciting,” Jan Tauber, the European Space Agency’s project scientist for the Planck space mission to search for cosmic waves, said in a statement.

César Martín and Adrián Marín

 

Water in Mars

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Observations of the Red Planet indicate that rivers and oceans may have been prominent features in its early history.

Once a time,Mars could supprted microbial life,like the Earth,with less gravity and a thinner atmosphere because Mars was a warm and wet planet.When its evaporated,liquid escaped into space and less fall back to the surface of the planet.

The water was founded trapped within the ice caps at the poles of the planet.In the summer,the liquid turn into gas,because of the increasing temperature,and in winter,lower temperatures cause them to grow to latitudes as low as 45 degrees.

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CAPS OF WATER

These caps of frozen water are 3 kilometres average thick and could cover the Mars surface’s with 5.6 metres of water.

Liquid water appears to flow from some steep, relatively warm slopes on the Martian surface. Researchers studying images taken by the High Resolution Imaging Science Experiment (HiRISE) camera aboard the Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) noticed dark streaks that appear during warm weather but fade away when temperatures drop. Spectral analysis of these streaks, called recurring slope linae (RSL), lead scientists to conclude they are caused by salty liquid water.

More water may be frozen just beneath the surface, covered by the dry red dust that blankets the planet, scientists say. Some high-latitude regions seem to boast patterned ground-shapes that may have formed as permafrost in the soil freezes and thaws over time. The European Space Agency’s Mars Express spacecraft captured images of sheets of ice in the cooler, shadowed bottoms of craters

LIQUID IS GOLD

Featured imageWater may seem like a very common element to those of us stuck on Earth, but it has great value. In addition to understanding how Mars may have changed and developed over time, scientists hope that finding water will help them to find something even more valuable — life, either past or present.

Only Earth is known to host life, and life on our planet requires water. Though life could conceivably evolve without relying on this precious liquid, scientists can only work with what they know. Thus they hope that locating water on celestial bodies such as Mars will lead to finding evidence for life.

With this in mind, NASA developed a strategy for exploring the Red Planet that takes as its mantra “follow the water.” Recent orbiters, landers and rovers sent to Mars were designed to search for water, rather than life, in the hopes of finding environments where life could have thrived.

That has changed, however, with the flood of evidence these robots have returned. Curiosity determined that Mars could indeed have supported microbial life in the ancient past, and the next NASA rover — a car-size robot based heavily on Curiosity’s basic design — will blast off in 2020 to look for evidence of past Red Planet life.

Bibliography:

https://en.wikipedia.org/wiki/Water_on_Mars

https://www.nasa.gov/press/2015/march/nasa-research-suggests-mars-once-had-more-water-than-earth-s-arctic-ocean/

Adrián Marín Martín & César Martín Rodríguez.